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La Creosota en España

Estudio Medioambiental de la Industria de la creosota en España

La madera es un material renovable cuya fuente de energía para su crecimiento la recibe de la luz solar y el dióxido de carbono (CO2) existente en la atmósfera, emitiendo a la atmósfera oxígeno (O2), con lo que reduce los niveles de dióxido presentes en las capas atmosféricas.

En la actualidad existen dos formas de reducir el CO2 de la atmósfera, reducir sus emisiones y eliminar el CO2 existente almacenándolo, es decir, reducir las fuentes productoras e incrementar los sumideros. En la actualidad la madera es el único material capaz de hacer ambas cosas.

1.- Reducción de emisiones

La utilización de productos de madera puede ayudar a reducir las emisiones de varios modos:

  • La madera apenas necesita energía en su transformación en productos de madera. La transformación de las materias primas en productos hace que durante su elaboración se utilice energía (que puede provenir de fuentes emisoras de carbono), si se elige la utilización de materiales como la madera cuya transformación requiere poca energía, se está contribuyendo a reducir emisiones.
  • Cada metro cúbico de madera usado en lugar de otros materiales reduce las emisiones a la atmósfera de una media de 1,1 Tn de CO2 que sumados a los 0,9 almacenados durante su proceso de formación hacen un total de 2 Tn de ahorro.
  • Acabada su vida útil, los productos de madera que no pueden ser reutilizados o reciclados, pueden ser utilizados como combustible en sustitución de los combustibles fósiles. La cantidad de CO2emitido en esta combustión no puede ser mayor que la cantidad previamente almacenada.
  • Es importante señalar que las industrias de la madera utilizan en gran medida como fuente de energía, energías renovables procedentes de los restos de madera y corteza que producen.

USO DE LA CREOSOTA

El sector de la industria de la creosota está conformado por los fabricantes de creosota, aserraderos de madera que fabrican los productos que se creosotan, las fábricas donde se lleva a cabo la aplicación de la creosota sobre la madera y los especialistas en mantenimientos de vías férreas y postes telefónicos.

La creosota es un compuesto químico derivado del destilado de alquitranes procedentes de la combustión de carbones grasos (hulla) a temperaturas comprendidas entre 900 y 1200 ºC. La destilación se realiza entre 180 ºC y 400 ºC. Aunque la composición puede ser muy variada en España y resto de Europa está estandarizada según el CEN EN 13991 en el que se especifica que la concentración de benzo (a) pirenos es inferior a 0,005 % y la de fenoles a 3%.

En el mercado internacional existen creosotas con muy diferentes porcentajes de benzo (a) pirenos y fenoles, todos ellos por encima de la creosota comercializada en Europa.

Los productos que se creosotan en España son las traviesas que proceden de madera de roble y pino principalmente y los postes que proceden de madera de pino.

La madera creosotada es poco hidrófugo no produciendo una contaminación alarmante en el lugar de uso del producto, además los formulados de creosota actuales nada tienen que ver con los porcentajes de benzo (a) pirenos y fenoles de los formulados que antiguamente se comercializaban y tampoco con los que se utilizan en el resto de países ajenos a la Unión Europea.

La utilización de madera para estos usos a lo largo del tiempo se justifica en que es un material renovable o reutilizable (en un 70% de los casos), no se utiliza energía en su producción, consume poca energía en su transformación, fácil de transportar por su peso específico lo que disminuye las emisiones emitidas por los transportes, la extracción de la materia prima en un monte ordenado mediante técnicas selvícolas apropiadas a la especie, orografía y clima no produce impacto visual y tampoco medioambiental. Esto no es posible con ningún otro material (acero, hormigón, etc.) puesto que proceden de la extracción de un mineral produciendo un gran impacto visual medioambiental y ecológico, además de que estos materiales no pueden ser reciclados o lo son suponiendo un gran costo económico, energético y emisiones a la atmósfera.

La prohibición del uso de la creosota para cualquier uso de los que permite la ORDEN PRE 2666/2002, concretamente postes destinados a tendidos eléctricos-telegráficos, traviesas para la vía férrea, vallas agrícolas y madera para zonas portuarias o vías navegables, provocaría dejar de utilizar este material con propiedades inigualables pero sobre todo dejaría de generar los beneficios medioambientales que produce para llegar a un mundo más “sostenible”.

La creosota como sustancia química está catalogada como producto carcinogénico clase 2, es decir, que está demostrado la proliferación de células cancerígenas en animales pero no en personas.

Desde que se comenzase a utilizar la creosota en el tratamiento de madera hace más de 150 años, con formulados mucho más agresivos medioambientalmente que los actuales, hasta la fecha de hoy no se ha demostrado ningún caso de cáncer ligado al uso de la creosota en las instalaciones.

Las razones por las que aún se sigue utilizando la traviesa y poste creosotado son varias y con argumentos potentes además están respaldadas por las compañías que en la actualidad utilizan el material como son Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) para el caso de la traviesa y TELEFÓNICA para el caso de los postes eléctricos.

ARGUMENTOS QUE AVALAN EL USO DE LA CREOSOTA

La contaminación medioambiental que ha producido el uso de la creosota es muy aislada, puesto tan sólo se encuentran zonas con un alto nivel de sustancias procedentes de la creosota en aquellos lugares (fábricas) que durante años se ha llevado a cabo el tratamiento de la madera.

En la actualidad existen los medios y la tecnología necesaria para descontaminar los suelos contaminados por creosotas. En concreto, en España de manera pro-activa las industrias que creosotan maderas están llevando a cabo la descontaminación de sus propias instalaciones mediante técnicas eficientes y demostradas, contando con la colaboración y asesoramiento de consultorías expertas como Garrigues Medio Ambiente e incluso Universidades.

Es importante señalar que recientemente ha sido demostrado mediante un estudio llevado a cabo por el Departamento de Microbiología de la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona que la eliminación de suelos contaminados por creosota es una técnica fácil, sencilla, eficaz y respetuosa con el medio ambiente y la salud humana.

Esta técnica es conocida como la biopila dinámica que básicamente consiste en remover el suelo, es decir, airear y mantener una humedad óptima (aporte de agua) sin necesidad de adicionar nutrientes, siendo los microorganismos los responsables de la degradación de hidrocarburos (componentes de la creosota). Se han conseguido resultados de descontaminación cercanos al 100%.

La creosota ha sido usada y se sigue usando porque en la actualidad no existe ningún producto que cumpliendo con las especificaciones del Ministerio de Sanidad y Consumo además de no ser perjudicial para la salud humana y el medioambiente sea tan eficaz como la creosota. Es el único producto biocida que garantiza un tratamiento antitermita, fungicida y que le confiere a la madera un tratamiento hidrófugo (evita los cambios dimensionales en la madera debido a que no intercambia moléculas de agua con el exterior), impacto mínimo sobre el medio ambiente (cualquier otro material que se utilice para su sustitución conlleva un alto impacto contra el medio), facilidad en su reciclado, segundo uso válido (reutilización, biomasa, etc.), material ligero, resistente y flexible (disminuye emisiones y costes de transporte).

Según un reciente informe del KEMI en el mes de abril del presente año se ha comprobado con los datos obtenidos de los estudios desarrollados en Europa que la absorción dérmica es menor de lo que se había estimado tras la extrapolación de los datos procedentes de Estados Unidos (debido a que la creosota que se formula en este país no está estandarizada y mucho menos tiene niveles tan bajos de benzo (a) pirenos y fenoles como en Europa obliga la Legislación) y los niveles de exposición en planta son inferiores al 1,1 mg/m3 (referencia obtenida de estudios en Estados Unidos previa a los estudios realizados por Europa).

Bibliografía ANEPROMA

Fuente: PROTECMA Revista de Protección de la Madera Nº 42 – Mayo 2009


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